Mundial

Galletas de plástico sorprenden por su origen

Una botella usada puede tener un destino sorprendente en Estados Unidos. Investigadores de Southern Illinois University Carbondale desarrollan galletas de plástico mediante microorganismos capaces de transformar residuos en ingredientes con valor nutricional.

El proyecto se llama µBites y nació como parte del Deep Space Food Challenge de la NASA. La propuesta busca producir alimentos usando recursos limitados, una necesidad importante para futuras misiones espaciales prolongadas. La tecnología también podría ofrecer nuevas formas de aprovechar residuos en la Tierra.

¿Cómo producen las galletas de plástico?

Los investigadores utilizan PET, material presente en muchas botellas de agua y refrescos. También aprovechan residuos agrícolas, como tallos y hojas de maíz. Primero someten estos materiales a un proceso con agua, oxígeno, temperatura y presión elevadas.

Después, levaduras modificadas aprovechan las moléculas obtenidas y las convierten en componentes como proteínas, grasas y ácidos. Además, los científicos incorporan fibra, almidón y endulzante antes de utilizar impresión 3D para formar las galletas.

Es importante aclarar que esto no significa triturar plástico y agregarlo directamente a una receta. Los microorganismos funcionan como pequeñas fábricas biológicas que transforman compuestos derivados de los residuos.

Este tema puede interesarte: Chocolate de metate, del cacao a una tradición mexicana

Galletas de plástico todavía bajo investigación

El proyecto resulta prometedor, pero requiere cautela desde una perspectiva alimentaria. Los datos disponibles indican que los prototipos cumplen los parámetros de seguridad estudiados. Sin embargo, el equipo todavía espera autorización institucional para nuevas pruebas de sabor. Por ello, estas galletas no representan actualmente un alimento comercial para el público.

Asimismo, los investigadores trabajan con levaduras que producen sabor a vainilla desde biomasa vegetal. Otra cepa convierte etilenglicol procedente del PET en betacaroteno, compuesto que el organismo puede transformar en vitamina A.

El desarrollo fue presentado en agosto de 2026 durante la reunión de otoño de la American Chemical Society en Chicago. El equipo estima que la demanda mundial de alimentos podría aumentar entre 35 y 56 porcentaje hacia 2050, una presión que impulsa la búsqueda de sistemas alimentarios más eficientes.

REDACCIÓN

Entradas recientes

Helado con creatina convierte un suplemento en postre

La creatina está saliendo del clásico envase de suplemento para aparecer en alimentos mucho más…

1 hora hace

Arte y gastronomía se encuentran en una casona de Oaxaca

Una antigua casona del Centro Histórico de Oaxaca de Juárez se transforma en un punto…

1 hora hace

Jamaica con chía, una combinación con fibra y antioxidantes

Una bebida sencilla puede reunir nutrientes interesantes sin convertirse en una fórmula milagrosa. El agua…

1 hora hace

Pollo a la plancha para una alimentación equilibrada

Preparar pollo a la plancha jugoso puede parecer sencillo, pero unos minutos extra de cocción…

2 horas hace

Chocolate de metate, del cacao a una tradición mexicana

El chocolate de metate conserva una forma artesanal de transformar el cacao que sigue presente…

24 horas hace

Bebidas azucaradas podrían aumentar el riesgo de cáncer de estómago

Una bebida azucarada diaria podría tener más implicaciones de las que parece. Un nuevo estudio…

24 horas hace