Ciudad de México 7 de julio de 2021._ Científicos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) han comprobado que las harinas obtenidas de muchos de los insectos que ya están catalogados como comestibles pueden ser de gran interés para la industria alimentaria como fuente saludable de proteína.
Los investigadores, que han publicado sus resultados en la revista Food and Function, han comprobado el impacto positivo que esas harinas pueden ejercer sobre las propiedades funcionales y sensoriales de los alimentos.
Y, además, con un papel potencial en la prevención de enfermedades asociadas a la hiperglucemia (demasiada azúcar en la sangre) y la hiperlipidemia (exceso de grasa en la sangre).
Los investigadores llegaron a estas conclusiones tras evaluar, por un lado, la composición nutricional y las propiedades técnicas y funcionales y fisiológicas in vitro de harinas elaboradas con seis especies de insectos diferentes.
El resultado: que las harinas elaboradas con escarabajos, orugas, hormigas, langostas y grillos exhibieron un alto contenido de proteínas y grasas como componentes principales, destacando la presencia de quitina en las muestras de las hormigas.
Con información de EFE
Aunque muchos en España siguen pensando que la proteína en polvo es exclusiva de quienes…
Incluir arándanos en la dieta diaria se ha vuelto una recomendación común entre profesionales de…
Disfrutar de unas papas crujientes o un filete empanizado no tiene por qué ser sinónimo…
Garantizar una alimentación adecuada durante las vacaciones escolares marca una diferencia real en la salud…
Una ensalada bien armada puede ofrecer mucho más que sabor. En países como México, donde…
Un clima inesperado puede cambiarlo todo, incluso el valor nutricional en nuestras mesas. En Coahuila,…