Incorporar alimentos variados y nutritivos en la rutina diaria puede marcar una diferencia importante para el bienestar general. En Argentina, una receta compartida por la médica y campeona olímpica Paula Pareto despertó interés por combinar ingredientes simples en una preparación práctica que aporta nutrientes valiosos para el organismo.
La propuesta consiste en una gelatina de chía y remolacha elaborada con remolacha, semillas de chía hidratadas, agua, jengibre, un endulzante opcional y gelatina sin sabor. Además de ser fácil de preparar, destaca por reunir fibra, minerales y compuestos antioxidantes presentes en sus ingredientes principales.
Gelatina de chía y remolacha con colágeno
La remolacha aporta antioxidantes y minerales como el potasio, mientras que la chía ofrece fibra, ácidos grasos omega 3 de origen vegetal y otros nutrientes beneficiosos para una alimentación equilibrada. Por otro lado, la gelatina sin sabor contiene proteínas derivadas del colágeno, un componente estructural presente en tejidos como la piel, los huesos y las articulaciones.
Es importante señalar que ningún alimento por sí solo garantiza cambios específicos en la salud. Sin embargo, incluir preparaciones nutritivas dentro de una dieta variada puede contribuir a cubrir requerimientos nutricionales y favorecer hábitos saludables a largo plazo.
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¿Cómo preparar esta gelatina de chía y remolacha?
La receta compartida por Pareto utiliza dos remolachas, una taza de agua, una taza de chía hidratada, jengibre, un sobre de gelatina sin sabor y miel o estevia al gusto. Primero se licúan las remolachas con agua. Luego se incorporan la chía, el endulzante, el jengibre y la gelatina. Finalmente, la mezcla se lleva a refrigeración durante aproximadamente cuatro horas hasta obtener consistencia firme.
La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos explica que el colágeno es una de las proteínas más abundantes del organismo y participa en la estructura de distintos tejidos. Por ello, mantener una alimentación equilibrada que incluya proteínas, frutas, verduras y fuentes de grasas saludables sigue siendo una de las estrategias más recomendadas para apoyar el bienestar integral.