Elegir cómo preparar el café puede marcar una diferencia importante para la salud cardiovascular. En México, donde esta bebida forma parte de la rutina diaria de millones de personas, especialistas en longevidad destacan que el café filtrado ofrece ventajas frente a otros métodos porque elimina compuestos naturales que pueden elevar el colesterol LDL, conocido como colesterol malo.
El investigador Dan Buettner, reconocido por sus estudios sobre las zonas azules, explica que el café sigue siendo una bebida compatible con un estilo de vida saludable, siempre que se consuma con moderación y mediante una preparación adecuada. Además, recomienda beber una o dos tazas antes del mediodía para evitar que la cafeína afecte el descanso nocturno.
Café filtrado y colesterol
El beneficio del café filtrado está en el filtro de papel. Este retiene gran parte del cafestol y el kahweol, dos diterpenos presentes de forma natural en el café que pueden aumentar los niveles de colesterol LDL cuando la bebida se prepara sin filtrado, como ocurre con la prensa francesa, el café hervido o algunos espressos.
Asimismo, Buettner aconseja optar por un café de tueste claro. Este tipo de tostado conserva mejor algunos compuestos antioxidantes y genera menores cantidades de acrilamida durante el proceso de elaboración, aunque las concentraciones presentes en una taza de café se consideran seguras dentro de una dieta equilibrada.
No te pierdas: La desnutrición infantil se agrava en Afganistán
¿Cómo aprovechar mejor el café filtrado?
El café no actúa por sí solo como una bebida milagrosa. También resulta importante mantener una alimentación balanceada, realizar actividad física y dormir lo suficiente para favorecer la salud cardiovascular.
Diversas investigaciones respaldan que el consumo moderado de café puede formar parte de un estilo de vida saludable. Incluso estudios poblacionales han asociado el consumo de café filtrado con un menor riesgo cardiovascular en comparación con el café sin filtrar, aunque los expertos recuerdan que los beneficios dependen del conjunto de hábitos de cada persona