Alimentos para dormir mejor como kiwi, avena, nueces, yogurt y plátano
¿Problemas para dormir? Estos alimentos podrían ayudar

¿Problemas para dormir? Estos alimentos podrían ayudar

Dormir bien no depende únicamente de apagar las luces y acostarse temprano. La alimentación también puede influir en el descanso, especialmente por el tipo de alimentos elegidos, la cantidad consumida y el momento de la última comida del día.

Algunos alimentos contienen triptófano, melatonina, magnesio, grasas saludables o carbohidratos complejos. Estos componentes participan en diferentes procesos relacionados con el descanso. Sin embargo, incorporarlos a la dieta no garantiza dormir mejor y sus posibles beneficios deben acompañarse de buenos hábitos de sueño.

Alimentos para dormir mejor que puedes considerar

Entre las opciones mencionadas por especialistas aparecen el yogurt griego con semillas de calabaza, plátano con crema de cacahuate, cerezas ácidas, leche caliente y kiwi. También se incluyen avena con manzanilla, nueces y una pequeña porción de arroz integral acompañada de yogurt.

Estas combinaciones buscan aportar proteínas, carbohidratos complejos, grasas saludables o sustancias presentes naturalmente en algunos alimentos, como la melatonina y el triptófano. El kiwi, por ejemplo, ha sido estudiado por su posible relación con mejoras en algunos indicadores del descanso, aunque las investigaciones disponibles todavía presentan limitaciones.

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La cantidad y el horario también importan

Comer demasiado cerca de la hora de acostarse puede resultar incómodo para algunas personas. Los especialistas consultados recomiendan evitar cenas muy abundantes y, cuando existe hambre real, elegir una colación pequeña en lugar de consumir grandes cantidades de comida.

Una referencia práctica es mantener el tentempié nocturno entre 150 y 200 calorías y terminarlo aproximadamente entre 60 y 90 minutos antes de acostarse. Las necesidades individuales pueden variar, por lo que estas cantidades no deben considerarse una regla universal.

También conviene limitar cafeína, alcohol y comidas pesadas cerca de la hora de dormir. Si los problemas para conciliar o mantener el sueño aparecen de manera frecuente, cambiar la alimentación por sí solo puede no ser suficiente y resulta recomendable consultar con un profesional de la salud.

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