Comer un plato abundante no significa necesariamente consumir demasiadas calorías. Una investigación difundida recientemente analizó cómo una dieta vegana baja en grasa puede modificar esa relación. El trabajo encontró que elegir determinados alimentos vegetales redujo la concentración de energía de las comidas sin exigir porciones más pequeñas.
El concepto clave es la densidad energética, es decir, cuántas calorías aporta cada gramo de alimento. Verduras, frutas, legumbres y algunos cereales contienen bastante agua y fibra. Por eso pueden aportar volumen al plato con una cantidad moderada de energía.
Dieta vegana y calorías en el estudio
El ensayo analizó durante 16 semanas a adultos con sobrepeso. Un grupo siguió una dieta vegana baja en grasa basada principalmente en frutas, verduras, cereales y legumbres. El grupo de control mantuvo su alimentación habitual. Ninguno recibió instrucciones para restringir calorías.
Además, la densidad energética de la alimentación disminuyó cerca de 30 por ciento entre quienes siguieron el plan vegano. Esto significa que los participantes podían consumir alimentos con menor concentración calórica sin reducir necesariamente el volumen de sus comidas.
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Menos calorías no significa comer menos
Asimismo, el grupo vegano redujo su ingesta energética alrededor de 357 kilocalorías diarias más que el grupo de control. El peso total de los alimentos consumidos no disminuyó. Las mayores reducciones de densidad energética también se relacionaron con una mayor pérdida de peso.
Sin embargo, una dieta vegana no garantiza automáticamente una alimentación equilibrada ni pérdida de peso. También puede incluir productos altamente procesados y energéticamente densos. La calidad y variedad siguen siendo fundamentales.