El café de cada mañana podría estar relacionado con algo más que sentirse despierto. Una nueva investigación difundida en Estados Unidos encontró una asociación entre su consumo y un envejecimiento saludable en mujeres.
Los investigadores analizaron información de más de 47 mil enfermeras seguidas durante varias décadas. Sin embargo, el estudio es observacional y todavía no ha sido publicado ni revisado por pares. Por ello, sus resultados no demuestran que beber café cause directamente una vida más saludable.
Café y envejecimiento saludable
Los científicos observaron una relación entre la cafeína consumida principalmente mediante café entre los 45 y 60 años y el envejecimiento saludable. Las participantes fueron evaluadas considerando factores como alimentación, ejercicio y tabaquismo.
Las mujeres con mayor consumo de cafeína mostraron un 13 porcentaje más de probabilidades de cumplir los criterios establecidos por los investigadores. Estos incluían llegar a los 70 años con buena salud física, mental y cognitiva.
Además, el análisis no encontró la misma asociación con café descafeinado o té. Los investigadores advierten que esto podría relacionarse con un menor consumo de estas bebidas entre las participantes.
Lee también: Chirimoya, una fruta rica en vitaminas y minerales
Más café no significa mayores beneficios
Los resultados no son una invitación a beber grandes cantidades. Aunque algunas participantes consumían el equivalente a casi siete tazas diarias, los especialistas no recomiendan adoptar esa cantidad.
Asimismo, otras investigaciones sugieren que los posibles beneficios pueden estabilizarse o disminuir después de tres o cuatro tazas. La tolerancia a la cafeína también cambia entre personas; Por otro lado, el café puede alterar el sueño y provocar nerviosismo o ansiedad en algunas personas. También conviene moderar el azúcar y las grasas saturadas añadidas.
Un estudio reciente con más de 46 mil adultos estadounidenses encontró que consumir entre una y tres tazas diarias se asoció con aproximadamente 15 porcentaje menos probabilidad de morir durante los siguientes nueve a once años. Como ocurre con otras investigaciones observacionales, este resultado tampoco demuestra causalidad.