La idea de producir alimentos de forma saludable para las personas y el planeta va ganando terreno entre agricultores y consumidores en México. La agricultura regenerativa plantea que es posible cultivar más y al mismo tiempo cuidar la tierra que nos da de comer, un enfoque que está transformando mesas y campos en nuestro país y en otras partes del mundo.
La agricultura regenerativa es un enfoque que rompe con la idea de que solo se debe extraer alimento de la tierra. Busca que el suelo sea más fértil, conserve agua y regenere vida biológica mientras se cultivan alimentos nutritivos y abundantes. Este sistema combina prácticas como rotar cultivos para dar descanso a la tierra y usar cubiertas vegetales que la protegen y enriquecen con materia orgánica.
Además, la agricultura regenerativa ha demostrado que puede producir cantidades similares de alimentos en comparación con métodos convencionales, incluso con menores costos de insumos después de un periodo de transición en que el suelo se recupera.
Más alimentos y suelos fuertes con agricultura regenerativa
Este modelo es especialmente relevante en México, donde el cambio climático y la escasez de agua presionan a los agricultores a buscar formas más eficientes y sostenibles de producir. Al mejorar la estructura del suelo, se facilita la retención de agua natural y se reduce la dependencia de fertilizantes químicos.
Al restaurar la tierra, se favorece también la captura de carbono en el suelo, lo que contribuye a mitigar el cambio climático y a mantener la biodiversidad. Un suelo sano no solo nutre mejor a las plantas, sino que también puede resultar en alimentos con perfiles nutricionales más completos.