Este viernes en Chile comienzan a aplicar nuevas obligaciones de la Ley de Plásticos y Productos de un Solo Uso, una normativa que busca reducir la cantidad de residuos plásticos en supermercados y locales de comida preparada. La actualización de esta ley, que ahora está en plena vigencia, exige acciones concretas tanto a grandes tiendas como a establecimientos de alimentos para proteger el medio ambiente y avanzar hacia una economía circular.
La normativa establece que los supermercados deben exhibir al menos un 30 por ciento de sus bebidas en botellas retornables, promoviendo sistemas de reutilización frente a los envases desechables tradicionales. Además, los restaurantes, cafeterías y locales similares ya no pueden entregar productos de un solo uso, como cubiertos o envases plásticos, para consumo dentro del establecimiento, salvo que sean de materiales biodegradables certificados como papel, cartón o madera.
¿Cómo impacta a comercio y consumidores?
En el caso de consumo fuera del local, la ley permite entregar desechables no plásticos valorizables o plásticos con certificación, siempre que el cliente lo solicite, lo que busca evitar el uso automático de productos desechables en pedidos para llevar. Asimismo, la normativa incluye certificaciones para botellas plásticas con contenido reciclado y reglas sobre productos compostables que deben cumplir estándares técnicos definidos en el reglamento publicado recientemente.
Del mismo modo, gremios del comercio han expresado inquietudes sobre ciertos vacíos operativos y la falta de claridad en la fiscalización, lo que ha llevado a solicitar pronunciamientos formales para asegurar una implementación uniforme. Esta discusión resalta la importancia de contar con lineamientos precisos que orienten a los distintos actores del sector en el cumplimiento de la ley.
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