Café y grasa corporal dentro de una rutina saludable
Café y grasa corporal, qué revela la ciencia sobre músculo y peso

Café y grasa corporal, qué revela la ciencia sobre músculo y peso

Una taza de café puede ofrecer algo más que energía para comenzar el día. Investigaciones recientes exploran su relación con una composición corporal favorable, aunque todavía no permiten considerarlo una estrategia para adelgazar o ganar músculo. Sus posibles efectos dependen también del ejercicio, la alimentación y otros hábitos.

Un estudio publicado en 2026 analizó a 2,264 adultos de Finlandia y encontró asociaciones interesantes. Quienes consumían más café mostraron menos grasa corporal y visceral, junto con mayor masa muscular esquelética. Sin embargo, el diseño observacional impide demostrar que el café provocó directamente esas diferencias.

Café y grasa corporal bajo la mirada científica

La cafeína puede estimular temporalmente el sistema nervioso y favorecer la movilización de ácidos grasos. Además, diferentes investigaciones relacionan su consumo con mejoras pequeñas en fuerza, resistencia muscular y potencia durante determinados ejercicios.

Eso no significa que beber varias tazas produzca músculos. El desarrollo muscular necesita entrenamiento de fuerza progresivo, suficiente proteína, energía adecuada y descanso. Asimismo, perder grasa requiere mantener un balance energético apropiado durante el tiempo.

Este tema puede interesarte: Yogur natural y microbiota, una combinación sencilla

El café puede acompañar, pero no sustituir hábitos

Una revisión de 2024 que reunió nueve metaanálisis encontró mejoras significativas en fuerza y resistencia muscular tras consumir cafeína. Por otro lado, una revisión de 2025 observó pequeños beneficios sobre velocidad y potencia durante ejercicios de fuerza.

También importa cómo se prepara la bebida. Añadir grandes cantidades de azúcar, jarabes o cremas incrementa fácilmente sus calorías. Un café sencillo permite controlar mejor esos ingredientes dentro de una alimentación equilibrada.

La tolerancia a la cafeína cambia entre personas. Consumir demasiado puede provocar nerviosismo, palpitaciones, molestias digestivas o problemas para dormir. Por ello, aumentar la cantidad buscando mejores resultados no constituye una estrategia recomendable.

Entradas Relacionadas