Comer algo dulce y saludable antes o después del ejercicio no tiene que ser complicado. Una fruta seca tan común como las pasas de uva está ganando protagonismo como una aliada sencilla para mejorar la composición corporal, especialmente en personas con bajo peso o dificultad para aumentar masa muscular.
Un estudio reciente realizado por la Universidad de San Francisco de Quito, en Ecuador, observó a un grupo de adultos entre 20 y 35 años con bajo peso que consumieron 90 gramos de pasas al día durante seis semanas. El resultado fue un aumento significativo en su índice de masa corporal (IMC) sin alterar negativamente sus niveles de azúcar o grasa en sangre.
¿Por qué las pasas de uva pueden ayudar a subir de peso?
Las pasas son altas en calorías naturales, gracias a su contenido de azúcares propios de la fruta, como la fructosa y glucosa. Pero lo más importante es que aportan energía de calidad junto con fibra, antioxidantes y minerales como potasio y hierro. Esto las convierte en un snack fácil de incorporar, especialmente para quienes necesitan una dieta hipercalórica pero nutritiva.
Además, las pasas son prácticas, no requieren refrigeración y pueden mezclarse con frutos secos, yogur o avena. Esta combinación favorece el desarrollo muscular cuando se acompaña de una rutina de ejercicios con resistencia.
Aunque los beneficios son prometedores, es importante no abusar. El estudio se enfocó en adultos con bajo peso, por lo que las personas con diabetes, sobrepeso o enfermedades metabólicas deben consultar a un profesional antes de aumentar su consumo de pasas.
No te pierdas: Aceite de orégano: ¿solución natural o moda pasajera?