Cada vez más personas eligen frutas como las frambuesas por sus propiedades antioxidantes. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que su compuesto estrella, el ácido elágico, no se activa automáticamente con solo comerlas. Para que realmente ayuden a proteger las células del cuerpo y a combatir el estrés oxidativo, se necesita prestar atención a la forma de consumo.
El ácido elágico es un antioxidante natural que puede ayudar a reducir la inflamación, fortalecer el sistema inmunológico y hasta mejorar la salud cardiovascular. Pero para que estas propiedades tengan efecto, es indispensable que las frambuesas estén bien maduras y que se mastiquen con calma. Solo así se libera el ácido elágico en cantidades que el cuerpo puede aprovechar.
Además, un estudio de la Universidad de Oslo indicó que al consumir frambuesas enteras y no en zumos o batidos procesados, se mantiene la integridad de sus compuestos activos. Las enzimas de la saliva también juegan un papel importante en la activación de este antioxidante, lo que refuerza la importancia de comerlas despacio y en su forma natural.
Beneficios del ácido elágico al consumir frambuesas correctamente
Una vez activado, este compuesto ha mostrado efectos protectores frente a daños celulares relacionados con el envejecimiento y enfermedades crónicas. Por eso, incluir una porción diaria de frambuesas frescas, sin cocción y bien masticadas, puede ser una excelente estrategia de salud preventiva.
También es importante tener en cuenta que el ácido elágico se encuentra en mayor concentración en frambuesas negras, aunque estas son menos comunes en supermercados españoles.
Investigadores de la Universidad de Granada reafirmaron que el potencial antioxidante del ácido elágico se reduce hasta en 40% si las frambuesas se cocinan o procesan en exceso.
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