Una cocina saludable comienza mucho antes de encender la estufa. Lavar fruta y verdura de forma correcta ayuda a reducir residuos de tierra, bacterias y restos de pesticidas que pueden permanecer en los alimentos que se consumen todos los días en México. Además, este hábito mejora la seguridad alimentaria sin afectar el sabor ni el valor nutricional.
Muchas personas creen que usar jabón o cloro directamente sobre frutas y verduras garantiza una limpieza más profunda. Sin embargo, especialistas en nutrición y salud alimentaria recomiendan utilizar únicamente agua potable y una desinfección adecuada para evitar residuos químicos innecesarios. Asimismo, cepillar productos con cáscara firme como pepino, zanahoria o papa puede ayudar a eliminar impurezas de manera más efectiva.
¿Cómo lavar fruta y verdura correctamente?
Antes de manipular alimentos frescos conviene lavar bien las manos durante al menos 20 segundos. Después, las frutas y verduras deben colocarse bajo el chorro de agua mientras se frotan suavemente con las manos limpias. En consecuencia, se reduce la presencia de microorganismos que podrían causar enfermedades gastrointestinales.
Las hojas verdes requieren una atención especial. Lo recomendable es separar cada hoja y desinfectarla en un recipiente con agua y un producto apto para alimentos siguiendo las instrucciones del fabricante. Del mismo modo, es importante secar los ingredientes con papel limpio o un paño exclusivo para cocina.
Guardar alimentos húmedos en el refrigerador puede acelerar su deterioro. También resulta poco recomendable lavar toda la compra antes de almacenarla, ya que algunas frutas duran más tiempo si permanecen secas hasta el momento de consumirse.