Practicar actividad física exige energía, descanso y una buena alimentación. En ese contexto, el ginseng ha ganado popularidad en México y otros países como un suplemento asociado con un mejor rendimiento físico. Sin embargo, la evidencia científica invita a mantener expectativas realistas y a usarlo como un complemento, nunca como un sustituto de hábitos saludables.
Una revisión sistemática publicada en la revista Nutrients analizó alrededor de 700 estudios para conocer el verdadero efecto del ginseng en personas sanas que realizan ejercicio. Los investigadores encontraron indicios de que su consumo regular puede ayudar a disminuir algunos marcadores relacionados con la inflamación y el daño muscular después del entrenamiento, además de favorecer la recuperación y reducir la sensación de fatiga.
Ginseng y deporte bajo la lupa científica
Los especialistas explican que el ginseng actúa como un adaptógeno. Esto significa que puede ayudar al organismo a responder mejor frente al esfuerzo físico y al estrés. Aun así, los beneficios observados no convierten a este suplemento en una solución milagrosa ni garantizan mejoras inmediatas en el rendimiento deportivo.
El uso del ginseng debe adaptarse a las necesidades de cada persona. Quienes padecen enfermedades crónicas, toman medicamentos o presentan alguna condición médica deben consultar con un profesional de la salud antes de incorporarlo a su rutina. También es importante elegir productos de calidad y respetar las dosis recomendadas.
Los investigadores también señalaron que aún hacen falta estudios más amplios y homogéneos para determinar con mayor precisión cuáles son las dosis más eficaces y qué tipo de deportistas pueden obtener mayores beneficios. Mientras tanto, la evidencia disponible respalda que el ginseng puede ser un apoyo dentro de un estilo de vida saludable, pero no reemplaza el entrenamiento, la nutrición adecuada ni el descanso.