Empezar la mañana con energía puede marcar más diferencias de las que muchas personas imaginan. En España, especialistas en salud cardiovascular recuerdan que la primera comida del día influye en el control del apetito, la calidad de la alimentación y el mantenimiento de un peso saludable.
La cardióloga Angélica Figueroa Mora explicó recientemente que omitir el desayuno se ha asociado con un mayor riesgo de sobrepeso y obesidad. La especialista citó un metaanálisis que reunió información de más de 280.000 personas y encontró que quienes se saltaban esta comida presentaban entre un 44% y un 48% más riesgo de sobrepeso u obesidad, además de un 31% más riesgo de obesidad abdominal.
¿Por qué un desayuno saludable puede ayudar?
La relación no depende únicamente de desayunar. Los expertos insisten en que la calidad de los alimentos resulta determinante. Un desayuno equilibrado puede aumentar la sensación de saciedad durante la mañana y ayudar a evitar el picoteo frecuente entre comidas.
Además, pasar muchas horas sin comer puede favorecer una mayor sensación de hambre, un peor control del apetito y decisiones alimentarias menos saludables durante el resto del día.
Por otro lado, numerosos desayunos habituales contienen cereales azucarados, bollería industrial, galletas o bebidas con exceso de azúcar. Diversos especialistas recomiendan limitar estos productos debido a su escaso aporte nutricional y su relación con el aumento de peso y otros problemas metabólicos; Un desayuno saludable suele combinar proteínas, fibra y grasas saludables. Entre las opciones recomendadas destacan frutas frescas, yogur natural con avena, frutos secos, huevos, pan integral y aceite de oliva virgen extra. También se aconsejan bebidas sin azúcares añadidos.