El huevo ha pasado de ser villano a protagonista del desayuno en México. Durante años se dudó de su efecto en el colesterol, pero hoy la conversación es distinta y más informada. La Procuraduría Federal del Consumidor, Profeco, analizó sus nutrientes y aclaró qué ocurre cuando se integra a la dieta diaria.
En los hogares mexicanos el huevo forma parte de preparaciones tradicionales como los rancheros o a la mexicana. Además, destaca por su accesibilidad y aporte nutricional. Un solo huevo aporta proteínas de alta calidad, vitaminas como A, D y varias del complejo B, así como minerales entre ellos hierro y selenio.
Comer huevo todos los días puede ser parte de una alimentación equilibrada en personas sanas. Profeco explica que su proteína contiene todos los aminoácidos esenciales, aquellos que el cuerpo no produce por sí mismo. Esto favorece el mantenimiento de masa muscular y la sensación de saciedad.
Comer huevo todos los días y sus beneficios
Asimismo, la yema aporta colina, nutriente clave para la función cerebral. También contiene luteína y zeaxantina, antioxidantes relacionados con la salud visual. En consecuencia, incluir huevo en el desayuno puede ayudar a cubrir requerimientos diarios sin recurrir a productos ultraprocesados.
Por otro lado, el colesterol del huevo ha sido motivo de debate. La evidencia actual muestra que en la mayoría de personas sanas su consumo moderado no eleva de forma significativa el colesterol en sangre. Sin embargo, quienes viven con diabetes, colesterol alto o enfermedad cardiovascular deben consultar con un profesional de la salud.
La clave está en la preparación. Cocerlo, hervirlo o prepararlo en sartén antiadherente con poca grasa mantiene su perfil saludable. Del mismo modo, acompañarlo con verduras, frijoles y tortillas de maíz aporta fibra y equilibrio al platillo.