Un análisis de más de una década y 183 000 hogares revela que, aunque las tiendas de dólar ahora representan el 6.5 % del total de calorías adquiridas, casi el doble del 3.4 % registrado en 2008, la calidad nutricional global no se ve comprometida, según datos del estudio.
Tendencias en el consumo
Las cadenas de tiendas de dólar ofrecen comestibles con menor calidad nutricional como norma. Sin embargo, los mismos consumidores compensan al adquirir alimentos más saludables en otros establecimientos, lo que conserva un equilibrio en la calidad de su dieta.
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Significado del incremento del consumo calórico
El incremento del aporte calórico desde estas tiendas refleja su creciente rol en la compra de alimentos, particularmente entre sectores con ingresos más bajos. Aun así, esa mayor dependencia no ha traducido en una merma observable en las pautas alimentarias generales.
La expansión de compras en tiendas de dólar podría sugerir una amenaza para la salud pública. No obstante, este estudio aporta una perspectiva distinta: las familias que compran en estos establecimientos también adquieren productos más nutritivos en otros puntos de compra. Así, el riesgo potencial se mitiga, siempre y cuando sigan diversificando sus fuentes.
Asimismo, la capacidad de compensar nutricionalmente implica que las intervenciones centradas solo en regular estas tiendas podrían ser insuficientes. En lugar de ello, conviene fomentar el acceso a alimentos sanos de forma integral, en múltiples canales de compra.