La ayuda alimentaria federal en Estados Unidos cambió en 2026 en cinco estados que decidieron restringir el uso de los beneficios del programa SNAP para comprar ciertos productos poco saludables. La medida pretende influir en patrones de consumo entre las familias que usan estos apoyos económicos para adquirir alimentos.
Indiana, Iowa, Nebraska, Utah y West Virginia iniciaron la aplicación de prohibiciones específicas para impedir que se adquieran refrescos y golosinas con los cupones electrónicos de SNAP. En algunos casos se excluyen también bebidas energéticas. Cada estado elaboró su propia lista de productos no elegibles, pero todas se centran en artículos con alto contenido de azúcar añadido.
Estas limitaciones se han implementado tras la aprobación de exenciones por parte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que regula el programa SNAP a nivel federal. Las administraciones estatales solicitaron estos permisos para ajustar el uso de beneficios bajo la premisa de que así se puede promover una alimentación más saludable entre los beneficiarios.
Cómo funcionan las exclusiones en cinco estados
Las restricciones SNAP se aplican únicamente en estos cinco estados y no modifican por ahora las reglas generales del programa a nivel nacional. Otras entidades han solicitado evaluar medidas similares, pero hasta febrero de 2026 ninguno ha comenzado a implementar prohibiciones.
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La puesta en marcha de estas limitaciones ha obligado a actualizar sistemas de pagos electrónicos y bases de datos de productos en supermercados para asegurar que las cajas registradoras identifiquen correctamente los artículos restringidos. Esto ha sido un reto operativo para comercios y autoridades en la fase inicial, ya que requieren listas claras y actualizadas de los productos que no se pueden adquirir con los beneficios.
La medida ha despertado debate público en Estados Unidos, ya que algunos sectores consideran que las restricciones pueden mejorar la salud alimentaria, mientras que otros advierten sobre posibles dificultades para los beneficiarios en el momento de hacer sus compras diarias.