En México, donde el sobrepeso afecta a más del 70% de la población adulta, muchas personas buscan formas accesibles y sostenibles de perder peso. Y una de las preguntas más comunes es: ¿conviene más caminar o trotar? La respuesta depende de varios factores como tu condición física, estilo de vida y objetivos a largo plazo.
Trotar quema más calorías en menos tiempo. Por ejemplo, una persona de 70 kilos puede gastar hasta 300 calorías en 30 minutos de trote, mientras que caminando a paso ligero durante el mismo tiempo se queman unas 150 a 200 calorías. Esto convierte al trote en una opción más eficiente si buscas resultados rápidos.
Sin embargo, caminar ofrece una ventaja crucial: es más fácil de mantener en el tiempo. Requiere menos esfuerzo físico, menor riesgo de lesiones y puede adaptarse a casi cualquier rutina diaria. Además, caminar regularmente también ayuda a mejorar la salud cardiovascular, reducir el estrés y favorecer la digestión.
Caminar para perder peso de forma constante
Del mismo modo, los expertos en salud recomiendan que quienes están empezando o tienen sobrepeso significativo opten por caminar primero. A medida que el cuerpo se adapta, pueden alternar con sesiones breves de trote o aumentar la intensidad de la caminata.
La clave está en la constancia. Si disfrutas salir a caminar todos los días, verás resultados con el tiempo. Si prefieres trotar y tu cuerpo lo permite, también es una excelente alternativa. Incluso puedes combinar ambas actividades para variar tu rutina y mantenerte motivado.
Según un informe publicado en 2025 por el American College of Sports Medicine, al menos 150 minutos de actividad moderada o 75 minutos de actividad intensa por semana pueden producir pérdidas de peso sostenibles si se acompañan con hábitos alimenticios saludables.