Una noche de fiesta puede parecer más larga cuando las bebidas energéticas entran en la ecuación. Sin embargo, en México especialistas en salud advierten que combinar alcohol con este tipo de productos puede generar una falsa sensación de control y aumentar los riesgos para el organismo.
La preocupación crece porque muchas personas creen que una bebida energética ayuda a contrarrestar los efectos del alcohol. En realidad, ocurre algo distinto. La cafeína y otros estimulantes pueden disminuir la percepción de cansancio o somnolencia, pero no reducen la intoxicación causada por el alcohol. Por ello, resulta más fácil beber durante más tiempo y en mayores cantidades.
¿Por qué las bebidas energéticas aumentan el riesgo?
Las bebidas energéticas contienen ingredientes estimulantes como cafeína y taurina. Cuando se mezclan con alcohol, el cerebro recibe señales contradictorias. Mientras el alcohol actúa como depresor del sistema nervioso, los energizantes generan una sensación de alerta.
Además, diversos estudios han encontrado que esta combinación se asocia con un mayor consumo de alcohol y con conductas de riesgo, especialmente entre jóvenes. También puede favorecer la deshidratación, el insomnio y alteraciones en la presión arterial.
Bebidas energéticas y salud cardiovascular
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es el impacto sobre el corazón. La combinación puede elevar la frecuencia cardiaca y aumentar el riesgo de arritmias en personas susceptibles. Asimismo, la sensación de estar menos intoxicado puede llevar a tomar decisiones peligrosas, como conducir o realizar actividades que requieren plena atención.
La recomendación más segura sigue siendo evitar mezclar alcohol con bebidas energéticas. También conviene mantenerse hidratado con agua y respetar los límites de consumo de alcohol. Las autoridades sanitarias recuerdan que la percepción de sobriedad no refleja el verdadero nivel de intoxicación.