Un hábito tan simple como tomar una taza de té puede traer grandes beneficios para tu bienestar. En Argentina, cada vez más personas integran el té verde a su rutina diaria, no solo por su sabor suave, sino también por su impacto positivo en la salud metabólica y digestiva.
Diversas investigaciones recientes destacan que el té verde contribuye a acelerar el metabolismo gracias a su alto contenido de catequinas, especialmente el galato de epigalocatequina (EGCG), un antioxidante natural que estimula la quema de grasa y favorece el control del peso. En combinación con una dieta equilibrada y ejercicio regular, su consumo puede ser un gran aliado en objetivos como mantener o reducir el peso corporal.
Cómo ayuda el té verde a tu salud intestinal
Además de su efecto termogénico, este té milenario ayuda a equilibrar la microbiota intestinal. Según un estudio publicado en The Journal of Nutritional Biochemistry en septiembre de 2025, las catequinas del té verde promueven el crecimiento de bacterias beneficiosas como los lactobacilos y las bifidobacterias, esenciales para una digestión eficiente y un sistema inmune fuerte. Esto es especialmente valioso para quienes sufren hinchazón, digestiones pesadas o alteraciones intestinales frecuentes.
Del mismo modo, se ha observado que el consumo habitual de té verde puede reducir la inflamación intestinal y mejorar la absorción de nutrientes. Estos efectos, aunque sutiles, pueden marcar una gran diferencia en el bienestar diario y en la prevención de enfermedades crónicas relacionadas con el metabolismo y el sistema digestivo.
Para aprovechar todos sus beneficios, se recomienda consumir una o dos tazas de té verde al día, preferentemente entre comidas. Es importante no excederse, ya que su contenido de cafeína podría afectar el sueño o causar molestias en personas sensibles. La infusión debe prepararse con agua caliente, pero no hirviendo, para conservar intactos sus compuestos activos.
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