En México muchas personas usan el microondas para recalentar comida sin pensar en el material del envase, aunque pequeños gestos diarios pueden marcar una diferencia real en la salud. Cuando ciertos plásticos se exponen al calor, liberan compuestos que migran a los alimentos y generan riesgos que vale la pena evitar.
Revisar cómo se calienta la comida ayuda a cuidar el bienestar cotidiano. Además, distintos estudios difundidos en 2025 destacan que algunos envases plásticos liberan sustancias como ftalatos y BPA al exponerse a altas temperaturas, lo que puede alterar procesos hormonales. En consecuencia, conviene identificar materiales más seguros para usar en casa.
Riesgos del microondas con plásticos
La palabra microondas aparece cada vez más en alertas sanitarias porque el calentamiento desigual favorece que ciertos plásticos se deformen y liberen compuestos indeseados. Asimismo, algunos recipientes marcados como aptos pueden deteriorarse con el tiempo y perder estabilidad.
Del mismo modo, usar vidrio o cerámica reduce la exposición a químicos y mantiene mejor el sabor de los alimentos. También resulta útil transferir la comida a un plato resistente al calor si no se cuenta con un recipiente adecuado. Otra lectura recomendada: preparación saludable de lunch para oficina.
Hacia finales de 2025, análisis sobre hábitos domésticos mostraron que más de 60 por ciento de los hogares mexicanos utilizan microondas varias veces al día, lo que aumenta la importancia de elegir envases seguros. Esta nota fue elaborada a partir de información de Excélsior.
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