Dormir bien no depende solo de la almohada o del silencio en la habitación. En Argentina, cada vez más personas descubren que ciertos frutos pueden convertirse en aliados del buen descanso. Consumir alimentos adecuados antes de dormir no solo mejora la calidad del sueño, también ayuda a despertar con más energía. Y lo mejor: no se necesita una dieta estricta ni productos raros. Solo basta con sumar a la cena o la merienda nocturna algunos frutos que ya forman parte de muchas cocinas.
Las nueces, por ejemplo, contienen melatonina, una hormona que regula el ciclo del sueño. Incluir un puñado pequeño por la noche puede ayudar a conciliar el sueño más rápido. Además, son una buena fuente de grasas saludables que no generan digestiones pesadas. Las almendras también son recomendadas, ya que aportan magnesio, un mineral relacionado con la relajación muscular y mental.
Por otro lado, la banana se ha ganado su lugar como fruta nocturna por su contenido de triptófano, un aminoácido que favorece la producción de serotonina y melatonina. Comer media banana antes de dormir, especialmente si se combina con una bebida caliente como leche vegetal, puede ser una rutina sencilla y efectiva.
Frutas con efecto calmante y fáciles de conseguir
Las cerezas, especialmente las ácidas, son una de las pocas frutas con melatonina natural. Si bien en Argentina su temporada es corta, los jugos naturales o su consumo en fresco durante el verano pueden marcar una diferencia. Otra fruta recomendada es el kiwi, ya que investigaciones recientes lo vinculan con mejoras en la calidad y duración del sueño.
Un dato adicional que respalda estas elecciones: según estudios recientes publicados en agosto de 2025, personas que consumieron kiwi diariamente antes de dormir experimentaron un 35% menos de tiempo para quedarse dormidas.
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