En España, se ha emitido una nueva alerta alimentaria que debe tomarse muy en serio, sobre todo por las personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) amplió una advertencia sanitaria tras detectarse la presencia de gluten no declarado en productos etiquetados como “sin gluten”. Esta vez, la alerta se centra en varias harinas de trigo sarraceno procedentes de Francia, distribuidas en varias comunidades autónomas.
¿Qué está pasando con las harinas sin gluten?
Las harinas afectadas fueron retiradas del mercado inmediatamente, pero la recomendación es clara: si tienes uno de estos productos en casa, evita consumirlo. Las personas con celiaquía pueden presentar reacciones importantes incluso con trazas de gluten, por lo que esta advertencia no debe pasarse por alto. El problema no está en el trigo sarraceno en sí (que naturalmente no contiene gluten), sino en una posible contaminación cruzada durante su procesamiento o en errores de etiquetado.
El etiquetado “sin gluten” implica un riguroso control en toda la cadena de producción. Cualquier falla, como en este caso, puede representar un riesgo real para la salud. La AESAN colabora con el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) para identificar rápidamente los productos y lotes comprometidos. La buena noticia es que no se han reportado casos de personas afectadas, pero sí se exige mayor vigilancia por parte de los consumidores y los fabricantes.
Por el momento, se pide prestar atención al etiquetado, comprar en tiendas confiables y mantenerse informados a través de los canales oficiales. Cuidar la salud digestiva comienza con decisiones cotidianas tan simples como leer con atención una etiqueta.
Este tema puede interesarte: Un pequeño puñado de pasas puede marcar una gran diferencia
