En Misiones, al sur de Paraguay, una mujer ha convertido su pasión por la tierra en una fuente de salud natural. Acela Ruiz, conocida en su comunidad como la “reina de los frutos rojos”, cultiva arándanos, frambuesas, moras e higos, frutas que además de deliciosas son potentes aliados para el bienestar cotidiano.
Los frutos rojos son una joya nutricional. Por ejemplo, los arándanos contienen antioxidantes que ayudan a proteger las células del cuerpo del desgaste diario. Las frambuesas aportan fibra, vitamina C y un sabor que transforma cualquier desayuno en una experiencia especial.
Además, las moras son ricas en compuestos antiinflamatorios, mientras que los higos ofrecen energía natural gracias a su contenido de azúcares simples, pero saludables cuando se consumen en porciones moderadas.
El cultivo local como motor de salud
La historia de Acela no es solo un testimonio de emprendimiento, sino también un recordatorio de que la salud empieza en el origen de los alimentos. Su producción orgánica y artesanal no utiliza agroquímicos, lo que permite que cada fruta conserve sus propiedades al máximo. Este tipo de prácticas no solo benefician al medio ambiente, sino también a quienes buscan mejorar su alimentación sin complicaciones.
Del mismo modo, consumir productos locales permite reducir el tiempo entre la cosecha y tu mesa, lo que significa frutas más frescas, con mejor sabor y mayor valor nutricional. Incluir una porción diaria de frutos rojos es una forma sencilla de apoyar a productores responsables y al mismo tiempo cuidar tu salud cardiovascular, digestiva y cognitiva.
Más allá de lo nutritivo, estas frutas también son versátiles: puedes agregarlas a yogur, ensaladas, batidos o simplemente comerlas solas como colación. En Paraguay y otros países de la región, el interés por los alimentos funcionales aquellos que además de nutrir ayudan a prevenir enfermedades sigue creciendo.
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