Un producto natural no siempre es más saludable
Aprende a tomar mejores decisiones en el supermercado

Aprende a tomar mejores decisiones en el supermercado

Las palabras destacadas en la parte frontal de un envase pueden influir en la decisión de compra, pero no siempre describen toda la calidad nutricional del producto. Expresiones como “natural”, “artesano” o “sin azúcar” deben interpretarse junto con la lista de ingredientes y la tabla nutricional.

Un alimento presentado como natural puede contener cantidades elevadas de azúcar, sal o grasa. Del mismo modo, que un producto se elabore mediante métodos artesanales no significa necesariamente que sea más nutritivo o que tenga menos calorías que una versión industrial.

La información más útil suele encontrarse en la parte posterior del envase. Allí aparecen los ingredientes ordenados de mayor a menor cantidad, así como el contenido de energía, grasas, grasas saturadas, carbohidratos, azúcares, proteínas y sal.

“Sin azúcar” no significa consumo ilimitado

En la Unión Europea, un alimento solo puede utilizar la declaración “sin azúcares” cuando contiene un máximo de 0.5 gramos de azúcares por cada 100 gramos o mililitros.

La frase “sin azúcares añadidos” tiene otro significado. Indica que durante la elaboración no se agregaron azúcares simples ni ingredientes utilizados para endulzar. Sin embargo, el producto puede contener azúcares presentes de forma natural, como ocurre con algunos alimentos elaborados con fruta o leche.

También es importante revisar si se utilizaron edulcorantes. Aunque permiten ofrecer sabor dulce con menos azúcar, su presencia no convierte automáticamente al producto en una opción más nutritiva.

No te pierdas: Bebidas fermentadas y destiladas no son lo mismo

Comparar por 100 gramos facilita la elección

Las porciones sugeridas por las marcas pueden variar y dificultar la comparación. Revisar los valores por cada 100 gramos o 100 mililitros permite contrastar productos similares de una manera más clara.

La lista de ingredientes también puede revelar información que no aparece en la parte frontal. Si el azúcar, jarabe o alguna grasa ocupa los primeros lugares, significa que representa una proporción importante del alimento.

No es necesario evitar todos los productos envasados. La clave está en no depender únicamente de mensajes publicitarios y considerar el alimento dentro del conjunto de la dieta. Una etiqueta atractiva no sustituye una alimentación basada principalmente en verduras, frutas, leguminosas, cereales integrales y fuentes adecuadas de proteína.

Entradas Relacionadas