La llegada de la primavera en España suele traer días más largos y energía renovada, pero también cambios que muchas personas sienten en su cuerpo, como cansancio o mayor exposición a alergias. Si ya llevas una dieta sana basada en alimentos frescos y variados, podrías preguntarte si añadir algún suplemento primavera puede aportar beneficios extra sin reemplazar lo que obtienes de la comida real.
Cada organismo es distinto y no hay “polvo mágico” para mejorar tu salud de la noche a la mañana, pero ciertos suplementos primavera pueden ser útiles cuando está bien justificado por tus necesidades nutricionales. El nutricionista consultado en este tema destaca que la base debe ser siempre la alimentación y que los suplementos deben considerarse un apoyo puntual y no un sustituto de una dieta equilibrada.
¿Qué suplementos primavera considerar con una dieta sana?
Un enfoque responsable empieza por identificar qué necesidades específicas tienes. Por ejemplo, algunas personas notan síntomas de astenia primaveral como fatiga o falta de energía al adaptarse al cambio de estación. En estos casos, los complejos de vitaminas del grupo B pueden ayudar a convertir mejor la comida en energía sin sustituir platos saludables como frutas, verduras y proteínas magras que ya aportan micronutrientes esenciales.
Asimismo, la vitamina C aparece frecuentemente como un aliado para fortalecer el sistema inmunitario y apoyar la piel frente a los cambios ambientales que trae la primavera. Esta vitamina se encuentra naturalmente en cítricos, kiwis y pimientos, pero en algunos casos la suplementación puede ser útil si hay deficiencia.
Otro complemento que muchas personas consideran es el magnesio, especialmente si se han detectado niveles bajos o si se presentan calambres musculares o problemas con el sueño. Sin embargo, la evidencia científica indica que cuando la dieta es variada y nutritiva, el cuerpo suele obtener suficiente magnesio de alimentos como frutos secos, legumbres y verduras de hoja verde.
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