En México crece el interés por una nutrición que ayude a mantener huesos fuertes durante la madurez, especialmente porque después de los 50 años el cuerpo cambia su ritmo natural de renovación ósea. Cuidar la alimentación se convierte en un gesto diario de bienestar que aporta energía, estabilidad y confianza para seguir activo.
A medida que avanza la edad, el organismo necesita más apoyo nutricional. Además, la absorción de calcio disminuye con el tiempo y la masa muscular tiende a reducirse. De igual manera, ciertos nutrientes funcionan como aliados para conservar la fuerza ósea y mejorar la movilidad.
El calcio sigue siendo un protagonista. Se encuentra en lácteos, bebidas vegetales fortificadas y vegetales de hoja verde. Asimismo, la vitamina D ayuda al cuerpo a aprovechar mejor ese calcio. La exposición solar moderada y alimentos como huevo o pescados azules pueden contribuir a cubrir esta demanda cotidiana.
Nutrientes esenciales para la salud ósea
Por otro lado, las proteínas sostienen la masa muscular que protege los huesos. También el magnesio y la vitamina K participan en procesos clave para mantener la densidad ósea.
Incorporar pequeñas acciones puede cambiar el panorama. Un desayuno con yogur natural, una comida con verduras verdes y una cena con pescado o legumbres crea un equilibrio accesible. También conviene revisar etiquetas para elegir productos fortificados cuando la dieta no cubre todos los requerimientos.
En consecuencia, mantener huesos fuertes depende de hábitos constantes adaptados a cada estilo de vida. Datos del Instituto Nacional de Salud Pública reportan que, desde 2025, aumentó el interés por estrategias nutricionales que apoyan la salud ósea en personas mayores de 50 años.
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