El otoño trae alimentos que pueden sumar variedad, fibra y nutrientes a la alimentación diaria. Higos, granadas, manzanas, peras y calabazas son algunas de las opciones de temporada que pueden incorporarse a diferentes comidas para favorecer una dieta equilibrada.
José Ramón Llorente, naturópata y presidente de Cofenat en Valencia, destaca la variedad disponible durante esta época. Además de frutas y verduras, menciona alimentos como boniatos, castañas, setas y diferentes tipos de coles.
Fibra para cuidar la salud intestinal
Las frutas y verduras aportan fibra, vitaminas, minerales y diferentes compuestos vegetales. La fibra resulta especialmente importante para el funcionamiento intestinal porque contribuye a aumentar el volumen de las heces y facilita su tránsito.
Manzanas y peras pueden consumirse con cáscara después de lavarlas correctamente, lo que permite aprovechar mejor su contenido de fibra. La calabaza también puede incorporarse a sopas, cremas, guarniciones y otros platillos.
Las necesidades son diferentes para cada persona. Aumentar bruscamente el consumo de fibra puede ocasionar gases o distensión abdominal, por lo que conviene hacerlo gradualmente.
No te pierdas: Reutilizar bolsas sin lavarlas puede contaminar tus alimentos
La hidratación también importa durante el otoño
Comer alimentos ricos en fibra es solamente una parte del cuidado digestivo. Beber suficientes líquidos ayuda a que la fibra cumpla adecuadamente su función y puede contribuir a prevenir problemas como el estreñimiento; Durante los meses más frescos es fácil sentir menos sed y reducir involuntariamente el consumo de agua. Mantener una hidratación adecuada sigue siendo importante aunque las temperaturas disminuyan.
La variedad también resulta fundamental. En lugar de depender de un alimento específico, una alimentación que incluya frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos proporciona diferentes tipos de fibra y nutrientes.
Los alimentos de otoño pueden enriquecer la dieta, pero ninguno garantiza por sí mismo una buena salud intestinal. La alimentación completa, la hidratación, la actividad física y las necesidades individuales también deben considerarse.