El dulzor de una receta no siempre tiene que venir del azúcar de mesa. El dátil ha recuperado protagonismo en la cocina y puede aportar sabor, textura y dulzor a distintas preparaciones.
Esta fruta deshidratada se utiliza desde hace siglos en diferentes cocinas, pero ahora aparece también en recetas caseras que buscan reducir el uso de azúcar refinado. En México, puede encontrarse en supermercados y tiendas de productos naturales.
El dátil como alternativa al azúcar
Los dátiles contienen azúcares naturales y también aportan fibra, potasio y otros nutrientes. Por ello, no deben confundirse con un edulcorante sin calorías ni considerarse equivalentes a un sustituto artificial del azúcar.
Además, su textura permite triturarlos hasta obtener una pasta. Esta preparación puede incorporarse a masas, barras, bocados, batidos y algunos postres; Asimismo, el dátil aporta humedad y una textura más densa. Por eso, cambiar azúcar por esta fruta puede modificar el resultado de una receta y requiere ajustar otros ingredientes.
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¿Cómo utilizarlo en la cocina?
Una opción sencilla consiste en retirar el hueso y triturar los dátiles previamente hidratados. La pasta resultante puede mezclarse con avena, cacao sin azúcar, frutos secos o yogur natural.
También puede utilizarse en preparaciones horneadas. Sin embargo, no conviene sustituir automáticamente la misma cantidad de azúcar por dátiles, porque ambos ingredientes cumplen funciones diferentes.
El azúcar aporta dulzor, volumen, humedad y ayuda al dorado de algunos productos horneados. Los dátiles pueden aportar dulzor y humedad, pero no reproducen exactamente todas esas funciones; Por otro lado, elegir dátiles sin azúcar añadido permite conocer mejor la composición del alimento. Las versiones comerciales pueden incluir otros ingredientes, por lo que revisar la etiqueta resulta útil.