El estado nutricional puede cambiar de forma significativa durante el tratamiento contra el cáncer. En el caso del cáncer cervical, especialistas han identificado que la nutrición en cáncer cervical y la conservación de la masa muscular pueden influir en la supervivencia de las pacientes que reciben quimiorradioterapia.
Durante terapias intensivas como la quimiorradioterapia, el organismo enfrenta inflamación, estrés metabólico y cambios en el apetito. Estas condiciones pueden provocar pérdida de músculo y deterioro nutricional, factores que afectan la capacidad del cuerpo para tolerar el tratamiento y recuperarse.
Nutrición en cáncer cervical y pérdida muscular durante la quimiorradioterapia
La nutrición en cáncer cervical se convirtió en un tema de interés científico después de una revisión que analizó 23 estudios con 4,352 mujeres con cáncer cervical localmente avanzado tratadas con quimiorradioterapia.
Los resultados identificaron una asociación relevante. Las pacientes que perdieron al menos 10 por ciento de masa muscular durante el tratamiento presentaron una tasa de mortalidad hasta seis veces mayor en comparación con quienes mantuvieron su masa muscular.
Además, la desnutrición se relacionó con un aumento del riesgo de mortalidad entre 1.5 y 3.7 veces. Estos hallazgos sugieren que el estado nutricional influye de forma importante en la respuesta al tratamiento oncológico.
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Evaluación nutricional para mejorar los resultados clínicos
Durante muchos años, el peso corporal fue uno de los principales indicadores para evaluar la salud nutricional. Sin embargo, en el contexto del cáncer este indicador puede resultar insuficiente.
Los especialistas también analizan la composición corporal para identificar pérdida de masa muscular. Una persona puede mantener su peso total y aun así presentar sarcopenia, una condición caracterizada por disminución de masa y fuerza muscular.
De igual manera, la evaluación nutricional temprana permite detectar desnutrición o riesgo nutricional antes de que afecte la respuesta al tratamiento.
Las intervenciones nutricionales adecuadas pueden contribuir a mejorar la tolerancia a la quimiorradioterapia, reducir complicaciones y favorecer la recuperación del paciente.
La evidencia científica también indica que entre 20 y 60 por ciento de las mujeres con cáncer cervical avanzado presentan sarcopenia, desnutrición o caquexia durante el tratamiento, lo que refuerza la importancia de integrar la nutrición dentro del manejo oncológico.