Tomate Sunshine desarrollado mediante edición genética para convertirse en una posible fuente vegetal de vitamina D
Desarrollan tomates capaces de producir vitamina D

Desarrollan tomates capaces de producir vitamina D

Un tomate desarrollado en Inglaterra podría ampliar en el futuro las fuentes vegetales de vitamina D. Investigadores del John Innes Centre trabajan en Sunshine, una variedad obtenida mediante edición genética que acumula mayores cantidades de provitamina D3. El proyecto ya avanzó desde los experimentos de laboratorio hasta un estudio con personas.

La innovación utiliza CRISPR para modificar el gen Sl7-DR2 del tomate. Este cambio permite acumular 7-dehidrocolesterol, también conocido como 7-DHC, que funciona como precursor de la vitamina D3. Posteriormente, la exposición a radiación ultravioleta B permite transformar ese compuesto en vitamina D3.

Tomate Sunshine y vitamina D

Los primeros experimentos mostraron que un tomate tratado con radiación UVB podía generar una cantidad potencial de vitamina D3 comparable con la presente en dos huevos medianos o aproximadamente 28 gramos de atún. Esta equivalencia depende del tratamiento con luz ultravioleta y no significa que cualquier fruto recién cosechado aporte automáticamente esa cantidad.

La vitamina D participa en la absorción de calcio y fósforo y contribuye al mantenimiento normal de huesos, dientes y músculos. Las fuentes alimentarias naturales son relativamente limitadas y se encuentran principalmente en productos de origen animal, especialmente pescados grasos y yema de huevo.

Relacionado, conoce: Suplementos de colágeno, ¿realmente necesitas tomarlos?

Ahora falta comprobar qué ocurre al consumirlo

El estudio ViTaL-D busca determinar si la vitamina D obtenida de estos tomates puede aumentar sus niveles en sangre. El ensayo incluyó 76 participantes y una intervención de 21 días con diferentes sopas de tomate. El consumo ya terminó y los investigadores se encuentran analizando los resultados.

Por ahora, no puede afirmarse que comer Sunshine mejore los niveles de vitamina D en las personas. Tampoco se trata todavía de un producto disponible libremente para el consumidor. El proyecto necesita completar las etapas regulatorias correspondientes antes de una eventual comercialización como alimento en Inglaterra.

La investigación original que permitió desarrollar estos tomates apareció en Nature Plants en 2022. Cuatro años después, el proyecto ya evalúa directamente si este alimento biofortificado puede convertirse en una fuente útil de vitamina D para humanos.

Entradas Relacionadas