Una lata cerrada suele asociarse con alimentos capaces de permanecer durante meses en la despensa. Con las anchoas en salazón, esta idea puede resultar equivocada. Muchos de estos productos son semiconservas y, a diferencia de otras conservas de pescado, no pasan por un proceso de esterilización mediante calor. Por eso, pueden necesitar refrigeración incluso antes de abrirse.
Radio Mitre destaca que estas anchoas deben mantenerse en frío para conservar adecuadamente sus características. Sin embargo, no todas las presentaciones comerciales son idénticas. Existen productos procesados de distintas maneras, por lo que la indicación de conservación incluida por el fabricante en la etiqueta debe ser siempre la principal referencia.
Anchoas en lata que necesitan refrigeración
Las anchoas tradicionales en salazón pasan por un proceso de curación antes de envasarse con aceite. Como no reciben el mismo tratamiento térmico que una conserva esterilizada, se consideran semiconservas. Estudios sobre este tipo de producto indican que necesitan mantenerse a temperaturas bajas durante su almacenamiento.
El frío también ayuda a preservar mejor la textura y el sabor. Fabricantes especializados recomiendan conservar sus anchoas en un lugar fresco o refrigerado, aunque aconsejan dejarlas alcanzar una temperatura adecuada antes de servirlas para disfrutar mejor sus características.
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La etiqueta indica dónde debes guardarlas
Antes de colocar cualquier lata de anchoas en la despensa, conviene revisar cuidadosamente su etiqueta. Si especifica mantener el producto refrigerado, esa recomendación debe respetarse desde la compra y no solamente después de abrirlo.
Una vez abierta una presentación que requiere frío, las anchoas deben permanecer refrigeradas y protegidas según las instrucciones del fabricante. Algunas marcas aconsejan mantener los filetes cubiertos con aceite y consumirlos en pocos días.