El té verde suele verse como una bebida saludable casi universal, pero no todos los cuerpos reaccionan igual. En países como Uruguay y México, donde su consumo crece por sus beneficios antioxidantes, también es clave entender que en ciertos casos puede no ser la mejor elección.
Su fama viene de compuestos como las catequinas, que ayudan a proteger células. Sin embargo, esas mismas sustancias pueden generar efectos adversos cuando se consumen en exceso o en personas con condiciones específicas. Por eso, conocer los té verde riesgos permite tomar decisiones más informadas sin dejar de cuidar la salud.
¿Quiénes deben tener cuidado con el té verde riesgos?
Algunas personas deberían limitar o evitar su consumo. Quienes tienen problemas hepáticos deben ser especialmente prudentes, ya que altas dosis de extracto de té verde se han asociado con daño en el hígado. Asimismo, personas con anemia pueden ver afectada la absorción de hierro.
También quienes son sensibles a la cafeína podrían experimentar nerviosismo, insomnio o palpitaciones. Esto aplica incluso con versiones que parecen suaves. Además, mujeres embarazadas o en lactancia deben moderar su ingesta para evitar efectos en el desarrollo del bebé.
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¿Cuánto es demasiado y cómo consumirlo mejor?
El equilibrio marca la diferencia. Consumir entre dos y tres tazas al día suele considerarse seguro para adultos sanos. En cambio, suplementos concentrados pueden aumentar los riesgos, ya que contienen dosis más altas de compuestos activos.
Por otro lado, combinar el té verde con alimentos ricos en hierro puede reducir su impacto en la absorción. De igual manera, evitar tomarlo en ayunas ayuda a prevenir molestias digestivas.
Datos recientes publicados en 2026 indican que el consumo responsable sigue siendo clave, especialmente porque el mercado de suplementos continúa creciendo sin una regulación uniforme en varios países de América Latina.