El hábito de masticar chicle en España forma parte de muchas rutinas porque ayuda a refrescar el aliento durante el día. Lo que pocas personas imaginan es que ese gesto tan común podría influir en el equilibrio de bacterias presentes en la boca. Un aviso reciente de especialistas en nutrición señala que ciertos chicles sin azúcar ofrecen beneficios, aunque otros pueden favorecer microorganismos que no convienen cuando se consumen en exceso.
El efecto depende del tipo de edulcorante usado en cada chicle. En el mercado español destacan los chicles con polioles como xilitol o sorbitol. Estos ingredientes no elevan la glucosa y suelen aportar un sabor agradable. Además, algunos estudios muestran que el xilitol apoya el cuidado dental porque dificulta el trabajo de bacterias relacionadas con la caries. Por otro lado, consumir chicle de forma constante puede aumentar la actividad de bacterias menos deseables cuando el edulcorante se metaboliza con facilidad.
¿Cómo influye masticar chicle en tu salud oral?
Los especialistas explican que la saliva aumenta mientras masticas chicle y esto ayuda a limpiar restos de comida. Asimismo, este efecto mejora el pH oral por algunos minutos. Sin embargo, masticar chicle durante muchas horas puede irritar la articulación mandibular o generar tensión muscular.
Para mantener un equilibrio saludable, se recomienda preferir chicles con xilitol, limitar su consumo diario y combinarlos con una correcta higiene bucal. En consecuencia, esta práctica complementa el cepillado pero no lo reemplaza. De igual manera, elegir productos con menos aditivos reduce la posibilidad de molestias gastrointestinales.