Aprender a comer mejor puede empezar en el aula y extenderse hasta casa. En Yaguajay, municipio de Sancti Spíritus en Cuba, la educación nutricional infantil se convirtió en una herramienta concreta para prevenir el sobrepeso y promover estilos de vida más saludables desde edades tempranas.
La iniciativa se desarrolla en la escuela primaria seminternada Héroes de Yaguajay y forma parte del proyecto +Salud – Obesidad. El programa es impulsado por el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología del Ministerio de Salud Pública de Cuba, con acompañamiento de UNICEF. Desde su implementación, integra contenidos de alimentación saludable y actividad física en la dinámica escolar.
Educación nutricional infantil con enfoque comunitario
El proyecto no se limita a explicar qué alimentos son más nutritivos. También busca que niñas y niños comprendan por qué ciertas elecciones favorecen su bienestar. Para ello, se realizan talleres participativos, actividades prácticas y acciones que involucran a docentes, personal sanitario y familias.
Además, la escuela incorporó huertos escolares donde el estudiantado cultiva alimentos. Esta experiencia conecta teoría y práctica, refuerza el valor de los productos frescos y promueve mayor interés por frutas y vegetales. Asimismo, se fomentan rutinas de movimiento y juego activo como parte de la jornada.
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Las autoridades locales reconocen que modificar hábitos familiares representa un desafío, especialmente ante limitaciones económicas. Sin embargo, integrar a madres y padres en espacios formativos ha permitido ampliar el impacto del programa más allá del entorno escolar.
La experiencia en Yaguajay demuestra que la educación nutricional infantil puede convertirse en estrategia preventiva sostenible cuando involucra escuela, comunidad y sistema de salud en un mismo esfuerzo coordinado.