Ajo y suplementos naturales en cocina, relacionados con salud y contraindicaciones del ajo
Ajo y medicamentos: una mezcla que puede ser riesgosa

Ajo y medicamentos: una mezcla que puede ser riesgosa

El ajo forma parte del día a día en la cocina y muchos lo valoran por sus propiedades saludables. Sin embargo, aunque es un ingrediente poderoso, no siempre es inofensivo. Hay ciertas condiciones en las que su consumo podría convertirse en un riesgo, especialmente si se abusa de él o si se lo combina con determinados medicamentos.

Consumido en cantidades moderadas, el ajo puede ayudar a regular la presión arterial, fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la circulación. No obstante, en personas con trastornos hemorrágicos o que toman anticoagulantes como la warfarina o la aspirina, el ajo puede potenciar el riesgo de sangrados. Esto se debe a su capacidad natural para “afinar” la sangre, lo que puede interferir con ciertos tratamientos médicos.

También se desaconseja su consumo excesivo antes de una cirugía, ya que puede dificultar la coagulación. Además, quienes padecen problemas gastrointestinales como reflujo o gastritis pueden notar molestias, ya que el ajo crudo puede resultar irritante para la mucosa estomacal.

Contraindicaciones del ajo que debes conocer

Por otro lado, en algunos casos puntuales, se han documentado alergias al ajo, con síntomas como sarpullido, dificultad para respirar o malestar digestivo. Ante cualquiera de estas señales, es importante suspender su ingesta y consultar con un profesional.

El ajo tampoco es recomendable en ayunas para quienes tienen un sistema digestivo sensible, ya que puede causar náuseas o acidez. Y aunque muchas personas lo consumen en cápsulas o extractos, estos suplementos concentran sus compuestos activos y pueden tener un efecto más potente que el ajo fresco.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) actualizó sus recomendaciones sobre extractos de ajo, advirtiendo que en dosis altas podrían interactuar con medicamentos que afectan al hígado.

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