De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), una batata mediana con piel contiene alrededor de 4 gramos de fibra, casi el 15 % del requerimiento diario recomendado para un adulto. Esta capa externa, a menudo desechada, concentra antioxidantes, vitaminas y minerales que fortalecen el organismo.
Consumir la piel del camote puede mejorar el tránsito intestinal gracias a su contenido de fibra insoluble, que favorece la saciedad y regula la glucosa en sangre. Además, la fibra soluble contribuye a mantener un perfil de colesterol saludable.
Más nutrientes en cada bocado
La cáscara aporta compuestos como betacarotenos y polifenoles que actúan como antioxidantes, ayudando a proteger las células del daño oxidativo. También ofrece potasio, hierro y vitamina C, nutrientes esenciales para el sistema inmune y la función muscular.
Precauciones antes de consumirla
Para aprovechar sus beneficios, la piel debe lavarse cuidadosamente con agua corriente y, de ser posible, cepillarse para retirar residuos de tierra o pesticidas. Elegir camotes orgánicos reduce la exposición a químicos. Cocinar con piel —ya sea al horno, asada o hervida— potencia el valor nutricional del platillo.
Incorporar la piel en recetas es fácil. Puede dejarse en rebanadas para chips caseros, añadirse a sopas o servirse en guarniciones al horno. De esta forma, se aprovecha al máximo un alimento económico y versátil sin desperdiciar nutrientes.
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